Vuestras vidas silenciosas y humildestienen que dar sabor a la existencia de los hombres, porque en su vida falta la sal de la fe,
de la esperanza, del amor.
Le falta mucha sal a la existencia de los hombres.
Ustedes dan sentido a la historia del hombre en silencio, con la sencillez de su esperanza, con la humildad de su fe, con el recato de su caridad.
Pero tienen que morir. Disolverse como la sal. Desaparecer.
Ustedes dan sentido a la historia del hombre en silencio, con la sencillez de su esperanza, con la humildad de su fe, con el recato de su caridad.
Pero tienen que morir. Disolverse como la sal. Desaparecer.
Solo a precio de su sacrificio callado, serán fecundas su fe, su esperanza, y su caridad.
Y así serán realmente la sal de la tierra.
Francisco Tamayo
Y así serán realmente la sal de la tierra.
Francisco Tamayo
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